Para las empresas que dependen del comercio exterior, la infraestructura no es solo un activo físico, es el motor de su competitividad. Sin embargo, Guatemala enfrenta retos estructurales que impactan directamente en los costos y tiempos de entrega. De acuerdo con el Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (CIEN), la eficiencia logística del país está intrínsecamente ligada a la modernización de sus marcos legales y operativos.
A continuación, analizamos los tres desafíos fundamentales:
1. Marítimo: El reto de la gobernanza y el calado. El sistema portuario opera actualmente sin una autoridad única y con limitaciones físicas en sus terminales. Según el estudio de Infraestructura 2025 de FUNDESA, la falta de inversión constante en dragado impide recibir buques de mayor calado, lo que limita las economías de escala y encarece el flete por contenedor.
3. Aéreo: Capacidad y Despacho. Aunque el transporte aéreo es vital para productos de alto valor, el desafío reside en la infraestructura de soporte y la digitalización de aduanas. Reportes de COMBEX-IM destacan que la agilidad en los depósitos temporales es clave para evitar que el aeropuerto se convierta en un cuello de botella logístico.